Los orificios para muñecas suelen ser de dos tipos: extraíbles (insertos) y fijos (incorporados). Con las vaginas desmontables, puedes quitar la funda después de usarla para que parezca un simple fleshlight. Después de todos los procesos, solo queda secarla y lavarla con agua tibia y jabón. Además, es probable que los labios de la muñeca necesiten un poco de lubricante extra para limpiarlos. Sin embargo, el procedimiento es bastante corto y sencillo. Para facilitar la inserción y extracción, puedes lubricar el exterior del inserto. Aunque desaconsejo las vaginas desmontables, algunos afirman que no se sienten tan bien, por ejemplo, porque el inserto que viene en algunos modelos puede no ajustarse bien y moverse dentro del orificio.
Limpiar las vaginas incorporadas es más difícil. Algunas personas lavan la muñeca con agua jabonosa y una esponja con un palillo, pero otras recomiendan llevarla al baño o colocarla sobre un cubo para usar la ducha vaginal. El siguiente paso es el secado, que generalmente requiere el uso de un ventilador o una bomba (como una bomba de aire de acuario) para asegurar el flujo de aire a través del orificio. Para secarla, también puedes usar un palillo absorbente, que ahora incluso viene incluido con algunas muñecas. Si tu muñeca sexual es de silicona, necesitarás usar gel antibacterial para limpiarla mejor. Sin embargo, no se recomienda usarlo en TPE para evitar que el material se debilite.
Otra opción es usar condones femeninos si tienes vagina incorporada. Estos se pueden colocar en la vagina y retirar al terminar, eliminando así la necesidad de limpieza. Algunos afirman que la sensación no es tan agradable, y que el condón femenino puede romperse ocasionalmente, especialmente si se reutiliza.
Vagina fija o extraíble | ¿Cuál es mejor para tu muñeca sexual?